¿Sabías que...?

Las diferentes terminaciones de una misma palabra latina equivalen al uso de las preposiciones en español. Por esta razón, la utilización de las preposiciones en latín no es tan esencial como en nuestra lengua y, de hecho, queda reducida a dos casos: acusativo y ablativo.

 

 

 

 

 

Para saber más
culturaclasica.com
Latiniando
Proel
Tabularium

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Versión

Codicilus v1.0

CONCEPTO DE FLEXIÓN

    Llamamos flexión a la capacidad que tienen las palabras variables para sufrir modificaciones en sus morfemas finales. La flexión nominal se conoce en latín como declinación, mientras que la flexión del verbo recibe el nombre de conjugación como en español.

   

LOS CASOS LATINOS

    Se denomina caso a cada una de las modificaciones de un nombre según sus diferentes funciones en la frase. La palabra caso equivale, propiamente hablando, a terminación. Son  seis los casos en latín: Nominativo, Vocativo, Acusativo, Genitivo, Dativo y Ablativo.

    En español no hay casos en la flexión de los nombres, pero quedan algunos restos de la declinación latina, es decir del uso de los casos para expresar distintas funciones sintácticas, sin recurrir a añadir preposiciones. Es el caso de los pronombres personales (yo [Sujeto], me [Complemento Directo]...).

LAS DECLINACIONES

    Los nombres en latín se reparten en cinco grupos llamados DECLINACIONES. Si, como hemos dicho antes, la declinación es la flexión del nombre, deberá comprender todas las posibles modificaciones de éste, es decir, todos los casos.

    El criterio básico para agrupar los nombres  en cinco declinaciones es la terminación de su tema: lexema + morfema temático. Este último es siempre una vocal (-a-, -o-, -i-, -u-, -e-).

1ª Declinación » » » » » » » »  Tema acabado en -a-

2ª Declinación » » » » » »  » »  Tema acabado en -o-

3ª Declinación » » » » » » » »   Tema acabado en consonante

                     » » » » » » » »   Tema acabado en -i-

4ª Declinación » » » » » » » »   Tema acabado en -u-

5ª Declinación » » » » » » » »   Tema acabado en -e-

    El morfema temático no aparece claramente en todos los casos: unas veces parece que no está (dei [2ª]), otras aparece enmascarado (deus [2ª]) y otras formando una unidad inseparable con otro elemento de la palabra (feminae [1ª]). Tan sólo es fácilmente reconocible en la terminación del genitivo plural. De ahí la excepcional importancia de este caso.

1ª Declinación » » » » » » » »  femin-a-rum

2ª Declinación » » » » » »  » »  serv-o-rum

3ª Declinación » » » » » » » »   legion-Ø-um

                     » » » » » » » »   host-i-um

4ª Declinación » » » » » » » »   exercit-u-um

5ª Declinación » » » » » » » »   di-e-rum

 

ENUNCIADO DE UN SUSTANTIVO

    La mayoría de las veces viendo una sola forma de una palabra es insuficiente para averiguar la declinación a la que pertenece. Por ejemplo, servus y domus, puer y pater que, aunque tienen la misma forma, pertenencen a declinaciones diferentes. Por eso necesitamos conocer su enunciado.

    El enunciado de una palabra es el conjunto de formas necesarias para reconocer la flexión de una palabra variable. El enunciado de un sustantivo viene dado por su nominativo y genitivo singular, y, sólo cuando el sustantivo no tenga singular, por el nominativo y genitivo plural. El uso del genitivo se debe a que es el único caso que tiene una terminación distinta en cada una de las declinaciones.

1ª Declinación » » » » » » » »  femina, feminae

2ª Declinación » » » » » »  » »  servus, servi

3ª Declinación » » » » » » » »   legio, legionis

                     » » » » » » » »   hostis, hostis

4ª Declinación » » » » » » » »   exercitus, exercitus

5ª Declinación » » » » » » » »   dies, diei